¿Por qué es necesario un testamento?. Comisión Intercomunitaria de Honor y Justicia

   Aunque se trata de un tema difícil, es muy importante hablar de la necesidad de hacer un testamento. Debemos tomar en cuenta que en el judaísmo esta acción se relaciona con tener una larga vida. 
   Es muy recomendable hacer un testamento para no dejar las cosas al azar, que será y sucederá después de una desaparición y así evitar en general conflictos familiares,

¿Cuándo vale la pena hacerlo?

   1. A los familiares de la persona que no deja testamento, se les aplica la ley de sucesión que determina que todos los bienes, raíces e inmuebles, se distribuyen en partes iguales entre el/la esposo/a y los hijos.
   Es importante entender que la ley de sucesión entra en vigor inmediatamente después de la desaparición del primero que muere en la pareja, hombre o mujer.
  
Es decir, cuando muere uno de los padres, los hijos se convierten en herederos, prácticamente en los dueños de los bienes y pueden exigir al que queda con vida salir de la vivienda inmediatamente para venderla, repartir el dinero de las cuentas del banco, etc.
   Esta situación no se da cuando hay un testamento, ya que en el mismo se determina que los hijos no reciben su parte de la herencia hasta que los dos padres mueren. De esta forma se garantiza que el cónyuge no se vea despojado de sus bienes y pueda permanecer en su casa hasta los 120 años.

   2. Testamento para evitar conflictos entre los hijos.
   En el caso en que los padres en vida –por diversas circunstancias- hayan apoyado económicamente más a uno de sus hijos, también se aplica la ley de sucesión que determina que los hijos son herederos por partes iguales. Ahí empiezan los conflictos entre ellos ya que posiblemente uno recibió mucho más en vida que el otro, por lo que parece injusta una repartición igualitaria.
   Un testamento establece cierta jerarquía entre los hijos, una repartición diferente, hace más justicia a los hechos y los hermanos lo entienden bien. El que recibió más en vida, recibe un poco menos después.

   3. Parejas de hecho que cohabitan.
   Según la sección 55 de la ley de sucesión, cuando un viudo conoce a una mujer y vive con ella en su casa con los hijos de él y la señora muere sin dejar testamento, surge el cuestionamiento de a quién o quiénes van sus bienes en este caso. Un testamento da la respuesta y evita conflictos entre los hijos y la pareja.

   4. En proceso de divorcio.
   Es muy aconsejable hacer un testamento, ya que si sucede una desgracia durante el proceso, la parte que hereda es la que está justamente en conflicto y de la cual se pide el divorcio.

   5. Después del divorcio.
   Si una de las partes muere, los herederos son los hijos pero la persona que queda con vida es siempre el tutor legal de sus hijos y quien recibe todos los bienes en nombre de ellos, ¿se puede confiar en esta persona? ¿Va a utilizar la herencia solo para el bien de los hijos o la distribuirá con otras personas? Es muy importante hacer un testamento y nombrar un judiciario que mantenga el dinero para los hijos menores hasta que tengan la mayoría de edad decidida por el que hace el testamento, 21 años, 25 años, u otra.

   6. Hijo fuera del matrimonio.
   Es heredero. Puede exigir los bienes, requerir la disolución de una sociedad, ya que él legamente es el heredero. El testamento puede determinar cómo actuar y así solucionar la situación.