La ética judía sostiene que sólo si se respeta al individuo se tendrá la posibilidad de vivir libre y dignamente. Los orígenes de la democracia se encuentran en la filosofía judía; aquel que viola los derechos de otro hombre está profanando a la divinidad. Las ideas democráticas contenidas en la Biblia se manifiestan en la organización de la vida comunitaria judía, enfocada hacia la asistencia social y la protección al débil.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos surgió como respuesta a los actos de barbarie perpetrados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Su promotor fue un judío francés, René Cassin, testigo de la crueldad humana, quien inició una cruzada en favor de los derechos del hombre. Los principales fundamentos éticos de esta Declaración los encontramos en la Biblia.